CIENCIAS  DE  LA  SALUD
     

 

Testículo

 

Los testículos, órganos principales de la reproducción o gónadas del varón, están suspendidos en el escroto por tejidos escrotal formado por el musculo liso daros y los cordones espermáticos estando generalmente el testículo izquierdo más o menos 1 cm más abajo que el derecho.

Dimensiones

En promedio: 4- 5 cm de largo, 2- 5 cm de ancho y 3 cm de diámetro antero posterior.

Su peso varía entre 10,5 y 14 g.

Cada testículo, elipsoidal y aplanado lateralmente, está situado en posición oblicua en el escroto. Su polo superior se inclina antero lateralmente y el inferior postero-medialmente. La cara anterior es convexa y posterior es casi plana, anda al cordón espermático. Las caras anteriores (medial y lateral), y ambos polos son convexos, lisos y están cubiertos por la capa visceral de la túnica serosa vaginal que los separa de la capa parietal y de los tejidos escrotales externos.

La cara posterior está cubierta solo parcialmente por túnica serosa; el epidídimo se une a su porción lateral.

El testículo está envuelto en tres capas que, de fuera a dentro son: La túnica vaginal, la túnica albugínea y la túnica vascular.   

1.- Túnica vaginal

Es el extremo inferior del proceso vaginal del perifoneo, cuya formación procede al descenso del testículo fetal desde el abdomen al escroto; después de esta migración la parte proximal de la túnica desde el anillo inguinal interno casi hasta el testículo, contrae y oblitera dejando un saco distal cerrado en el que esta invaginado el testículo. La túnica se refleja desde el testículo a la superficie interna del escroto, formando las capas visceral y parietal.

 

 

a)    Capa visceral esta capa cubre todas las caras del testículo excepto una gran parte de la cara posterior. Postero-medialmente se refleja hacia delante hacia la capa parietal y pasa a la cara medial del epidídimo, recubriendo el seno de esto y luego, lateralmente, a su borde posterior, donde se refleja hacia delante para continuarse con la capa parietal. Las capas visceral y parietal son también continuas en ambos polos pero, en el superior, sobrepasa la cabeza del epidídimo antes de reflejarse.

b)   Capa parietal es más extensa que la capa visceral, llega hasta debajo del testículo y asciende anterior y medial al cordón espermático. La cara interna de la túnica tiene un mesotorio liso y húmedo, denominándose cavidad de la túnica vaginal al espacio virtual comprendido entre sus capas visceral y parietal. En el embrión, las gónadas masculina y femenina se proyectan en el celoma, cubiertas por el llamado epitelio "germinal"; incluso en el adulto, el mesotorio sur cubre el testículo (y el ovario) se ha considera peritoneo atípico, un residuo del epitelio "germinal" original. Se consideraría entonces la túnica vaginal como formada únicamente por una capa parietal, continuación del epitelio germinal en la cara posterior del testículo. Sin embargo, estructuralmente, en el testículo, los epitelios parietal y visceral son similares y, semejante al del peritoneo general, aunque el epitelio que recubre el ovario es una capa cubica, especializada indudablemente, el término "epitelio germinal" refleja un concepto erróneo según el cual se desarrollan generaciones de monocitos a partir del mesotorio especializado  de la cresta genital.

2.- Túnica albugínea

Es una cubierta del testículo densa, blanca azulada, formada principalmente por haces entrelazados de fibras de colágeno. Está cubierta exteriormente por la capa visceral de la túnica vaginal, excepto en la cabeza del epidídimo y la cola y la cara posterior del testículo, por donde penetran los vasos  y nervios. Cubre la túnica vascular y, en el borde posterior del testículo, proyecta en el interior de este un tabique vertical, pero incompleto, el cuerpo de Highmoro (mediano testicular). La disposición de su tejido conjuntivo es muy variable; en algunas especies, incluido el hombre, hay mocitos lisos entre las fibras colágenos. Esta atravesado por numerosos vasos y por conductillos eferentes de la red de Palier

3.- Túnica vascular

Contiene un plexo de vasos sanguíneos y tejido conjuntivo laxo que se extiende desde la cara interna de la túnica albugínea, cubriendo los tabiques y, por tanto, todos los lobulillos testiculares.

 

Arteria y venas del testículo.

Las arterias testiculares (derecha e izquierda) proceden a ambos lados de la aorta abdominal mientras que las venas testiculares proceden del plexo venoso testiculares (espermatico), desembocan en la vena cava inferior (testicular derecha) y vena renal izquierda (testicular izquierda). 

Los capilares que llegan a los túbulos seminíferos atraviesan las capas de tejido intersticial y tienen interés como parte de la barrera hemato-testicular. Corren paralelas a los túbulos o bien cruzándolo pero no penetran en sus paredes, y quedan separadas de las células germinales y de sostén por una membrana basal y cantidades variables de tejido fibroso que contiene células intersticiales, a cuyo nivel tienen lugar fenómenos de intercambio selectivo en los que participan andrógenos y sustancias inmunitarias. 

Vasos linfáticos del testículo

Sus vasos linfáticos desembocan en los ganglios linfáticos pre y latero-aorticos      

Inervación.

Acompañan a los vasos testiculares y proceden de los segmentos espinales decimos y decimoprimero a través de los plexos autónomos  renal y aórtico.

Cambios testiculares debidos a la edad.

El testículo fetal es, funcionalmente, sobre todo una glándula endocrina que produce testosterona y una hormona gonadal especifica del feto, la hormona antimulleriana. Estas dos hormonas tienen un papel fundamental en la inducción y regulación de la diferenciación sexual masculina. El testículo fetal tiene características únicas, sobre todo con respecto a su respuesta a la LH y la FSH que lo diferencian del testículo adulto, ha llamado la atención sobretodo el aspecto de la acción endocrina del testículo fetal que precisa más investigación. Los túbulos seminíferos no se canalizan hasta aproximadamente el séptimo mes de gestación, aunque esto puede suceder más tarde.

Postnatalmente, la función del testículo cambian gradualmente, conservando su capacidad de producir testosterona y otras sustancias reguladoras, como la hormona peptídica oxitocina que actúa en forma endocrina o paracrina.

En la pubertad se transforma principalmente en fuente de espermatozoides las células de Leydig fetales, responsable de la diferenciación de los genitales masculinos, inducida por los andrógenos, degeneran después del nacimiento y son sustituidas durante la pubertad por una población adulta de células productoras de andrógenos que persiste durante la edad adulta. Los testículos crecen lentamente hasta la edad de 10 u 11 años, aproximadamente después de lo cual hay una marcada aceleración de la velocidad de crecimiento y comienza la espermatogénesis. En las células  de Leydig hay una disminución de la cantidad de retículo endoplasmatico liso y mitocondrias, mientras que las gotitas lipídicas, las inclusiones cristalinas y los cuerpos residuales aumentan; algunas células se hacen multinucleadas. Se han observado túbulos en los que se ha perdido todo el epitelio, mientras que otros del mismo testículo parecen normales. El desarrollo de la involución tubular con el avance de la edad es similar al observado después de la isquemia experimental, lo que indica que en la atrofia testicular del envejecimiento pueden participar lesiones vasculares. Sin embargo, no hay cambios bruscos de la función testicular equivalentes al climaterio femenino.

Aspectos clínicos del testículo

En los primeros estudios del periodo fetal, los testículos están situados en la parte posterior de la cavidad abdominal. Su descenso al escroto parece estar bajo control hormonal (gonadotropinas y andrógenos). En el escroto, los testículos hallan un ambiente más fresco, lo que favorece la espermatogénesis. El descenso testicular puede verse detenido:

·        En el abdomen

·        En el anillo inguinal interno (profundo)

·        En el conducto inguinal

·        Entre el anillo inguinal externo (superficial) y el escroto. 

 

El testículo retenido probablemente es infértil. Un hombre con ambos testículos retenidos (anorquidia) es estéril pero no puede ser impotente. La ausencia de un testículo se denomina monorquidia. Su retención en el conducto inguinal se ve complicada con frecuencia  por una hernia congénita al permanecer permeable el conducto peritoneo-vaginal. El testículo puede atravesar el conducto pero llegar a un sitio anormal (ectopia testicular) después de la primera infancia, el testículo no descendido corre mayor riesgo de carcinoma y es necesaria la intervención quirúrgica para obtener su descenso. El testículo puede estar invertido en el escroto, con su parte normalmente posterior o borde fijo en posición anterior y la túnica vaginal en posición posterior. Con frecuencia se acumula líquido seroso en el escroto, un hidrocele. Generalmente, este líquido está en el saco que forma la túnica vaginal. En el hidrocele congénito, está en el saco que formado por la túnica pero este comunica con la cavidad peritoneal través de un conducto peritoneo-vaginal no obliterado. El hidrocele infantil tiene lugar cuando el conducto esta obliterado solo en el anillo inguinal interno o cerca de él; se parece al hidrocele vaginal pero el líquido se extiende hacia arriba por el cordón a través del conducto inguinal. Si el conducto esta obliterado en el anillo inguinal interno y por encima del epidídimo, dejando una parte central abierta, esta puede distenderse en forma de hidrocele quístico del epidídimo o espermatocele es un quiste relacionado con la cabeza del epidídimo; puede contener espermatozoos y probablemente corresponda a un quiste de retención de uno de los túbulos seminíferos.